Burlando a la parca

burlandoalaparcaA propósito, el acuerdo que tenemos es el siguiente: Akfal y yo debemos admitir en la sala a treinta pacientes por semana. El tiempo que pasen en el hospital depende de nosotros. Evidentemente, disponemos de un incentivo para darles rápidamente el alta, y no tener que seguir atendiéndolos. por otro lado, si vuelven a urgencias en menos de cuarenta y ocho horas después de que los hayamos largado, debemos readmitirlos en nuestro servicio. Mientras que si acuden, digamos, cuarenta y nueve horas después del alta, se los distribuye al azar, como si fuera su primera visita, y hay cinco probabilidades contra una de que se conviertan en problema de otro médico.

El truco consiste en detectar el momento exacto en que el paciente se encuentra lo bastante bien como para pasar cuarenta y nueve horas fuera, y mandarlo enseguida a la calle.

Este esclarecedor párrafo acerca del funcionamiento del sistema sanitario norteamericano pertenece a la primera novela de Josh Bazell, Burlando a la parca, editada en España por Anagrama.

Un texto ácido, mordaz, terriblemente divertido en ocasiones, excesivo en otras, protagonizado por Peter Brown, médico interno residente en un hospital de Manhattan y, desde hace ocho años, testigo protegido del FBI por su pertenencia en el pasado a un clan mafioso de la ciudad. Por lo visto, el hospital es el mejor escondite posible para un tipo así, al menos hasta que uno de sus pacientes, enfermo de cáncer terminal, resulta ser otro antiguo mafioso que le reconoce de inmediato.

Una novela que tal vez deberían leer quienes muestran tanta resistencia a la reforma del sistema sanitario propuesta por Obama y conocerían así a personajes como el doctor Friendly, siempre vestido con una bata esponsorizada con anuncios de medicamentos pegados a las partes del cuerpo sobre la que surte efecto. Por poner un ejemplo, el Propulsatil, fármaco que favorece la erección, a la altura de la bragueta.

Una novela con la que llegarás a la conclusión de que, bajo ningún concepto, debes enfermar durante un viaje a los USA. Y una novela que consigue que Gregory House parezca Mary Poppins. Talmente como te lo digo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s