Eladio Monroy y otras gentes de mal vivir

Con muy pocos días de diferencia, llegan a casa las dos últimas novelas de uno de mis autores de referencia, ese escritor calvo que nació y malvive a base de bocatas de chopped en Canarias y que responde al nombre de Alexis Ravelo, amigo y compañero de banda en la revista Calibre .38.

La primera de ellas, por orden de llegada y de lectura, es Morir despacio, cuarta entrega de la serie protagonizada por Eladio Monroy, exmarinero jubilado que se gana unas perras de vez en cuando dedicándose a meter la nariz en asuntos que no huelen precisamente bien. Un tipo con el que me encariñé en las novelas anteriores –Tres funerales para Eladio Monroy, Solo los muertos y Los tipos duros no leen poesía– y del que escribí unas líneas para la citada revista dedicada al mundo del crimen de ficción.

morir-despacio

Pues bien, en esta ocasión, el bueno de Eladio comienza investigando lo que pasa por ser el suicidio de un treintañero que, según el padre, había terminado por fin de sentar la cabeza después de una adolescencia y juventud más bien problemática y, cómo no, de suicidio rien de rien, que enseguida se percata Monroy de que en esa muerte hay mucha tela que cortar. Y, como es costumbre de la casa, Ravelo nos lleva a ritmo vertiginoso por su ciudad y la de Eladio -Las Palmas de Gran Canaria- para demostrarnos que las Canarias serán unas islas afortunadas pero que en materia de crímenes, chulos, putas y delitos de alto y bajo standing son tan criminales como cualquier otro punto del universo mundo.

Edita, como en las anteriores entregas, Mercurio Editorial.

Disfrutada, pues, esta última aventura de Monroy, me pongo a continuación con la otra novela recibida, La estrategia del pequinés, publicada por Alrevés,  una de las editoriales que mejor están haciendo las cosas en este género que me apasiona. Y lo que me encuentro es la que tal vez sea la mejor novela escrita hasta la fecha por el canario, una novela negra donde las haya, con unos personajes tremendamente atractivos, perdedores casi todos ellos como suele ser deseable en este género nuestro.

Adobe Photoshop PDF

Una historia de últimas oportunidades, de amistad y fidelidad, de desengaños. Una historia que, por momentos, me trae a la cabeza una novela poco conocida de Lionel White a partir de la que Stanley Kubrick rodó una de sus mejores películas con guión -basado en la novela homónima- de Jim Thompson: Atraco perfecto.

No quiero desvelar nada de la excelente trama, solo invitarte a que la leas y disfrutes como lo he hecho yo. No quiero decir nada más porque, muy pronto, podrás leer en Calibre .38 la reseña que ha preparado Jokin Ibáñez, que comparto al cien por cien y de la que te dejo un pequeño fragmento para cerrar esta entrada.

“Con estos mimbres, al que debemos añadir el genial y violento arranque de la novela, Ravelo construye, para mi gusto, la mejor de sus novelas hasta la fecha, donde la incertidumbre y la inseguridad de la pareja coprotagonista se enfrenta a la seguridad, ficticia y traicionada. del Turco y del Gordo, pasando por la inestabilidad de Junior, Larry y Felo, otros protagonistas de esta dura novela con un cierto final ¿feliz? que puede calmar ciertas ¿mentes?”

 

Anuncios

2 comentarios sobre “Eladio Monroy y otras gentes de mal vivir

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s