Cuestión de recalificaciones

900719_1

Y, como bien me ha explicado Blanca esta misma mañana, hace veinticinco años, Camilo Lalueza llevó a cabo otra de sus operaciones maestras dentro del mundo inmobiliario al poner su punto de mira en un céntrico solar que se había convertido en un nido de ratas además de en una patata caliente en manos de las diversas administraciones de la ciudad. Disputas partidistas y diferentes interpretaciones acerca de las competencias de cada cual habían transformado el antiguo Teatro Fleta en un erial lleno de maleza, conservándose tan sólo parte del graderío como si se tratase de los restos de un teatro romano levantado en el siglo xx. Plenamente conocedor de los mecanismos institucionales, logró sin demasiado esfuerzo permutar unos terrenos rústicos en las afueras de la ciudad por el esqueleto del teatro con el compromiso firme de rehabilitarlo con sus propios medios. Pero un accidental derrumbe de lo poco que quedaba en pie y la oportuna recalificación urbanística posterior le permitió, poco tiempo después, edificar en ese emblemático lugar la torre de cuarenta pisos que pasó a convertirse en la construcción más alta de la capital y sede de la Corporación que dirige este hombre hecho a sí mismo. Todo un ejemplo para la clase empresarial del país, desde luego.

Fragmento de Cuestión de galones, puntos de venta en la web de la editorial

firmatwitterbosquefirmagoogleplusfacebook-subscribe-follow

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s