12 años, 12 libros: “Robinson Crusoe”

A finales de 2013 me planteé un objetivo de lectura: aprovechando que en 2014 cumplo 50 años, releer 12 de las novelas leídas antes de los 12 (más o menos) que consiguieron aficionarme a la literatura de por vida. La relación completa de los títulos a leer la tienes aquí, conforme vaya superando etapas iré publicando un breve comentario en este blog. Esta es una de ellas.

crusoeRobinson Crusoe, Daniel Defoe

“La vida e increíbles aventuras de Robinson Crusoe, de York, marinero, quien vivió veintiocho años completamente solo en una isla deshabitada en las costas de América, cerca de la desembocadura del gran río Orinoco; habiendo sido arrastrado a la orilla tras un naufragio, en el cual todos los hombres murieron menos él. Con una explicación de cómo al final fue insólitamente liberado por piratas. Escrito por él mismo” es el título completo de la que para los amigos es, simplemente, Robinson Crusoe, la considerada como primera novela inglesa y publicada en 1719 por Daniel Defoe.

Robinson Crusoe, el inútil que nada sabe hacer a bordo de un barco y que decide recorrer mundo haciendo caso omiso de los consejos de su padre que le animan a llevar una vida cómoda y sin sobresaltos.

Robinson Crusoe, el pupas capaz de atraer las desgracias por lejos que parezcan estar.

Robinson Crusoe, el culo inquieto incapaz de conformarse con una vida acomodada en Brasil tras años de sufrimiento en las costas de África y decide embarcarse de nuevo a la aventura.

Robinson Crusoe, el MacGyver del siglo XVIII, el autodidacta que todo lo aprende a golpe de ensayo y error, invirtiendo en cada hallazgo lo único que le sobra: el tiempo.

Robinson Crusoe, el convertido conversor, el que dicen representa el perfecto colonialista británico, según los estudios posteriores del novelista James Joyce: religioso, eficaz, inmune a las tentaciones sexuales…

Robinson Crusoe, otra de esas novelas de aventuras por antonomasia que hemos visto ya unas cuantas veces en el cine, con versiones de Georges Meliès, Luis Buñuel o Rod Hardy o en películas como Náufrago claramente inspiradas en ella.

Robinson Crusoe, el pensador: “En este sentido, y desde entonces, he observado lo incongruentes e irracionales que son los seres humanos, especialmente los jóvenes, frente a la razón que debe guiarlos en estos casos; es decir, que no se avergüenzan de pecar sino de arrepentirse de su pecado; que no se avergüenzan de hacer cosas por las que, legítimamente, serían tomados por tontos, sino de retractarse, por lo que serían tomados por sabios.”

Robinson Crusoe, disfrutada en la infancia y también a los cincuenta. Es lo que tienen los clásicos, que ya han envejecido -y muy bien- cuando han caído en nuestras manos y, a partir de ahí, se conservan estupendamente cualesquiera que sean las condiciones de su embotellado.

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