Cuando el lobo es mucho más que un lobo para el hombre

Con cierto retraso (no se puede estar en todo) recupero mi costumbre de incorporar a este mi/vuestro blog parte de las reseñas que escribo para Calibre .38, en este caso la de una de las novelas leídas en verano, obra del prolífico y siempre eficaz José Luis Muñoz, que nos trae en esta ocasión a uno de los mayores depredadores de la historia reciente: el doctor Aribert Ferdinand Heim.

“Aribert Ferdinand Heim y sus múltiples personalidades, o encubridores, o dobles, en una huida sin fin que comenzó a principios de los sesenta al ser descubierto por uno de sus pacientes ejerciendo como ginecólogo en Baden-Baden y que nunca tuvo fin pues, si bien es probable que, por edad, ya haya fallecido, jamás ha llegado a encontrarse su cadáver si bien se ha certificado su supuesta muerte en alguna ocasión y hay quien afirma haberle asesinado ya hace unas cuantas décadas”.

La reseña completa, lo dicho, en Calibre .38.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s