Novela: “Jaque al psicoanalista”, de John Katzenbach


Han pasado cinco años desde que el doctor Starks acabó con la pesadilla que casi le cuesta la vida y que arrasó con todo lo que había sido hasta entonces, descubriéndole las facetas más oscuras del alma humana, también la suya.

Desde entonces, ha logrado reconstruir su vida profesional y vuelve a ejercer de psicoanalista instalado en Miami y atendiendo a adolescentes con graves problemas psicológicos y también a pacientes adinerados de la sociedad de Florida.

Sin embargo, una noche, cuando entra en su consulta, descubre tumbado en el diván a aquel al que había dado por muerto: Rumplestilskin ha vuelto y esta vez no busca acabar con él sino solicitar su ayuda. Por supuesto, no va a aceptar un no por respuesta.

Jaque al psicoanalista
John Katzenbach
Ediciones B

Normalidad frente a impostura: “Las pequeñas mentiras”, de Laura Balagué


mentirasHace ya mucho tiempo, demasiado, que desde los anaqueles y mesas de cualquier librería, decenas de policías nórdicas, rubias, jóvenes y atractivas, con un gusto exquisito para la música o el vino y un pasado oscuro que las tiene medio traumatizadas están pidiendo a gritos que las adoptes en tu seno y disfrutes de tramas presuntamente adictivas, hipnóticas, llenas de vísceras y asesinos en serie descerebrados. Por eso, es una auténtica delicia hacerle un hueco a una mujer normalita, rondando los cincuenta, ni guapa ni fea ni alta ni baja, con dos hijos adolescentes -que ya es bastante jodido como para buscarse traumas de la infancia- y casada con un señor que comienza a echar barriga al tiempo que pierde buena parte de su otrora frondoso cabello.

La señora en cuestión es la oficial de la Ertzaintza Carmen Arregui, natural de Legazpi y con destino profesional en una desapacible San Sebastián de principios del invierno, a un pasito de la Navidad. El marido, Mikel, profesor de física con quince días de vacaciones por delante mientras Carmen se queda sin festivos por culpa del asesinato de la rica propietaria de una peletería del centro de la capital donostiarra, cuyo cuerpo ha aparecido en su establecimiento rodeado de abrigos de pieles pintados de rojo.

Lee mi reseña de la novela en Calibre .38

Un thriller de manual: “El Club de los Mejores”, de Arthur Gunn


mejoresCerdán se viste de Arthur Gunn, abandona esa línea más canónica del género negro característica de otras de sus novelas –El país de los ciegos o Cien años de perdón, sin ir más lejos- y nos regala un thriller de manual, uno de esos libros en los que las páginas pasan solas y que consiguen que, una vez comenzada su lectura, te arrepientas de tener perro que pasear o niños a los que alimentar cuatro veces al día.

El Club de los Mejores no da tregua al lector: arranca fuerte, con una puesta en escena muy poderosa -noche ya cerrada, típica casa americana sita en las afueras de una gran ciudad, alguien que golpea la puerta…- y mantiene el ritmo y la tensión a lo largo de las algo más de cuatrocientas páginas que transcurren en un suspiro. Que nadie espere detalladas descripciones o divagaciones cuyo objeto único es engordar la trama sin ofrecer nada a cambio salvo unos cientos de páginas más hasta llegar a esas 600 que tanto gustan a muchas editoriales. No, Arthur Gunn sabe cómo se construye una obra de estas características y se aplica a ello a conciencia, consiguiendo un resultado altamente satisfactorio en todos sus aspectos.

Lee mi reseña de la novela en Calibre .38

Novedad editorial: “Los muertos viajan deprisa”, de Nieves Abarca y Vicente Garrido


muertos viajan deprisaLos criminólogos Vicente Garrido y Nieves Abarca forman el tándem literario más aplaudido de la actual novela negra, y los libros protagonizados por Valentina Negro, una bellísima y violenta inspectora de policía, cuentan con una auténtica legión de lectores.

Los muertos viajan deprisa es una invitación a asomarse a las debilidades humanas y una reflexión sobre los motivos que pueden llevarnos a la maldad. Un relato extraordinario que va más allá de cualquier etiqueta de género.

La historia —que toma su título de una cita de Bram Stoker— arranca con un brutal asesinato a bordo del Tren Negro, en el que varios escritores se dirigen a un famoso encuentro de literatura policíaca. Tras este crimen vienen otros, siempre llenos de simbolismo. La inspectora Negro y su inseparable compañero, el criminólogo Javier Sanjuán, tienen que averiguar quién es el enigmático asesino de escritores. Mientras tanto, un peligroso violador de adolescentes, capturado en el pasado por Valentina, ha escapado de la cárcel, complicando aún más la situación.
«Garrido y Abarca comparten una pasión feroz por el conocimiento del lado oscuro del ser humano.»
Isabel Valdés, El País

«Sus novelas calan hondo, nos estremecen y nos perturban. Por eso toca recomendarlas. Y apuntar, a partir de ahora, en la agenda de lecturas pendientes todo aquello que decidan publicar Nieves Abarca y Vicente Garrido.»
Marga Nelken, El Mundo

«Acción a raudales, violencia descarnada y lectores sin uñas.»
Inma Muñoz, El Dominical

«La impronta de calidad de este tándem, Vicente Garrido y Nieves Abarca, avanza a pasos agigantados para convertirse en indispensable en la biblioteca de muchos lectores. Sumérjanse sin miedo en el horror.»
Juan Mari Barasorda, revista Calibre 38

«Garrido y Abarca firman novelas «pasapáginas», de esas que empiezas y no puedes soltar.»
Librería Estudio en Escarlata

Los muertos viajan deprisa

Nieves Abarca y Vicente Garrido

Ediciones B

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Insta-reseñando “El mal camino”, de Mikel Santiago


 

Como sucediera con su primera novela, La última noche en Tremore Beach, de la que ya escribí en su día en Calibre .38, Ediciones B tiene el detallazo de enviarme, con la debida antelación, las galeradas del que será su segundo trabajo: El mal camino.

Junto a las galeradas, una advertencia: que no escriba nada sobre ella hasta que la novela esté a disposición del respetable, allá a principios de junio. Les juro que así será.

La leo, me muerdo los puños, aparto de mí este caliz una y otra vez para no caer en la tentación de romper mi juramento (más bien promesa, siempre he sido “sector laico”) y me comporto como he dicho que iba a hacerlo.

Veo por fin que ya está a la venta y me lanzo a escribir unas líneas sobre este segundo trabajo de Santiago, tan tenso, adictivo y enigmático como el primero pero más “maduro”: si en Tremore Beach había una cierta precipitación final tras la larga y tensa calma en que trascurre la mayor parte de la novela, en El mal camino, aunque también con traca final, el tempo está mejor administrado y ya desde el comienzo el lector sabrá, más que intuirá, que algo gordo va a suceder. Eso, sí, siempre con la duda si lo que sucede en torno al protagonista, el escritor Bert Amandale, es algo real o fruto de sus paranoias.

Porque todo arranca en la plácida Provenza francesa, un entorno bucólico en el que encontramos al citado Bert y su familia -mujer e hija adolescente- y, a pocos kilómetros, a su mejor amigo, Chucks Basil, músico adicto a todo tipo de sustancias que se ha trasladado a la región tratando de terminar su nuevo trabajo. Todo muy bonito -si bien no exento de cierta tensión entre Chucks, Bert y señora por entender ésta que el músico no es una muy buena influencia para la hija adolescente- hasta que tiene lugar el accidente en el que Chucks dice haber atropellado y matado a un hombre. Dramático, pero no deja de ser un accidente más. El problema viene cuando el cadáver no aparece y Bert comienza a dudar del equilibrio mental de su amigo.

Del suyo propio dudará más adelante.

Mikel Santiago ha encontrado el tono adecuado, sabe qué cuerda tocar en cada momento para que sus obras evolucionen in crescendo desde la primera línea y consigue lo que pocos autores: que el lector, llegado a la última página, diga “quiero más como esto”.

Habrá que esperar, claro.

 

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Novedad editorial: “El mal camino”, de Mikel Santiago


El-mal-caminoEl famoso escritor Bert Amandale y su familia se trasladan a la Provenza Francesa huyendo de un sinfin de problemas en Londres. Las cosas parecen ir por el buen camino hasta que Chucks Basil, amigo íntimo de Bert y problemática estrella de rock se muda al pueblo de al lado. Una noche, Chucks atropella a un hombre en la carretera y se da a la fuga. Pero el cadáver desaparece por completo y nadie parece haber oído nada… hasta que una serie de extraños acontecimientos comienzan a rodearlos.

«Santiago toma de Patricia Highsmith el gusto por los personajes cargados de culpabilidad, los crímenes ocultos y su relación con la violencia.»
Juan Carlos Galindo, El País
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«No todos los días se cruza uno con un autor al que se emparenta por activa y por pasiva con Stephen King, por lo que, cuando aparece, no hay más remedio que hacerle caso.»
David Moran, Abc
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«Decía Hitchcock que no se logra mantener en tensión al espectador ni crear suspense sin emociones. Sabio consejo que sigue Mikel Santiago al adentrarse en la intriga psicológica.»
Lluís Fernández, La Razón

Mikel Santiago nació en Portugalete (Vizcaya) en 1975. Consagró su juventud a tocar en bandas de rock y, más tarde, empezó a publicar por internet relatos y novelas cortas, con los que consiguió llegar a la lista de best sellers en España y Estados Unidos. Su primera novela, La última noche en Tremore Beach, fue un éxito rotundo de crítica y público. Ha vivido en Irlanda y Países Bajos durante casi una década y ahora combina su actividad como escritor con la música y el mundo del software.

El mal camino

Mikel Santiago

Ediciones B

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Novedad editorial: “El hombre de la máscara de espejos”, de Nieves Abarca y Vicente Garrido


elhombredelamascaraLa inspectora Valentina Negro lucha por superar los traumáticos recuerdos de su último caso, cuando estuvo cerca de perder la vida a manos de un asesino en serie. Pero la maldad no da tregua: pronto se ve envuelta en una nueva cadena de muertes. La ayuda del criminólogo Javier Sanjuán será clave para desentrañar una compleja trama relacionada con la desaparición de varias chicas y el rodaje de unas terroríficas películas snuff que recuerdan al cine expresionista de Fritz Lang.
El dolor, la belleza y la locura se dan la mano en las páginas de esta adictiva novela negra, que es al mismo tiempo un excelente retrato de la mente del psicópata firmado por dos expertos criminólogos. Las páginas de El hombre de la máscara de espejos son una invitación a asomarse al abismo a través de una historia trepidante que engancha y estremece desde la primera página.

Después de Crímenes exquisitos y Martyrium viene la tercera entrega de Valentina Negro.

A la venta en octubre.

El hombre de la máscara de espejos
Nieves Abarca – Vicente Garrido
Ediciones B

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“La última noche en Tremore Beach”, de Mikel Santiago. Nota de prensa


tremore

El 4 de Junio llega a las librerías, de la mano de Ediciones B, la primera novela de Mikel Santiago: La última noche en Tremore Beach, un impresionante thriller que incluso antes de su publicación ya ha generado multitud de reacciones positivas. En este enlace podéis leer el primer capítulo de la novela.

Aquí os dejamos con un resumen de la trama y, más abajo, varias de las citas que periodistas, autores y libreros han escrito tras haber leído las galeradas de la novela:

Peter Harper es un prestigioso compositor de bandas sonoras que, tras un traumático divorcio, se refugia en un rincón perdido de la costa de Irlanda para recuperar la inspiración. La casa de Tremore Beach, aislada en una enorme  y solitaria playa, parece el lugar indicado para lograrlo.

Allí, sus únicos vecinos en varias millas a la redonda son Leo y Marie Kogan, un matrimonio estadounidense que vive en la siguiente casa de la playa y con quienes traba una buena amistad. En Clenhburran, el pueblo más cercano, Peter también comienza una relación muy especial con Judie Gallagher otra ex-patriada que mantiene un negocio para turistas.

Una noche de tormenta, Peter sufre un grave accidente con un rayo. Esto le provoca un dolor de cabeza crónico que ningún médico parece capaz de curar. Pasados unos días, comienza a experimentar unas espeluznantes y sangrientas visiones. Con la llegada de sus hijos a la playa para pasar las vacaciones de verano, las escena se va completando y Peter descubre con horror que esas visiones parecen haber llegado para quedarse.

Citas sobre ‘La última noche en Tremore Beach’, de Mikel Santiago (Ediciones B)

“Esta vez no es un tópico: prepárense para no despegarse de las páginas de este thriller hasta el final, para no respirar, para pasar miedo con este alumno aventajado del mejor John Connolly.”
– Juan Carlos Galindo EL PAÍS

“Una magnífica novela en la que intuyes que la tormenta estallará en el momento menos pensado. Y vaya si lo hace.”
– Ricardo Bosque, revista Calibre 38

“Un thriller psicológico de gran altura. Formidable.”
– Pedro Unamuno EL MUNDO

“Mikel Santiago se sitúa, con su primera novela, a la altura de muchos autores de éxito internacional.”
– Ernest Alós, EL PERIÓDICO

“Comencé a leer este libro en el tren. Es la primera vez en mi vida que me paso de estación.”
– Luis Algorri TIEMPO

“Magníficamente escrito. Ambicioso e inquietante a partes iguales.”
– Raúl Sagospe, Director de Comunicación Casa del Libro

“Tiene el suspense de una película de Alfred Hitchcock”
– Librería Estudio en Escarlata

“Personajes y atmósferas inolvidables en una trama que roza la perfección.”
– Juan Bolea, escritor, periodista de El Periódico de Aragón y director de Aragón Negro

“Magistral, brillante, insólita, espléndida. La intriga va aumentando hasta llegar a un final trepidante. En las últimas cien páginas te será imposible parar de leer. Hacía tiempo que no leía una novela así. Si tuviera que encontrar una palabra para definirla, podría decir que La última noche en Tremore Beach es adictiva.”
– Esteban Navarro, Autor

“Un soplo de aire fresco en el thriller español.”
– Ramón Cerdá, blogmegustaleer.com

“Una novela que te atrapará desde el principio, con un final tredipante”
– Librería Beta   “Una novela brillante. Mikel Santiago es un magnífico escritor del que, seguro, veremos más trabajos. Es una de las novelas del año, no lo dudéis. No lo sabíamos pero te estábamos esperando, Mikel.”
– Alfredo H. Leemisterio.com

La última noche en Tremore Beach
Mikel Santiago
Ediciones B
 

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Pan, educación, libertad… y una generación decepcionada


Si hay un autor de novela negra al que he seguido desde que se le comenzó a publicar en España (Noticias de la noche, Ediciones B, 2000) y del que he leído todo lo publicado con su personaje estrella como protagonista (sí, también ese librito en el que solo sale una vez, Un caso del comisario Jaritos y otros relatos clandestinos, Ediciones B, 2006) y además lo he hecho por orden, según iban llegando sus entregas a nuestro país, ese es el griego nacido en Estambul Petros Márkaris, tal vez el escritor vivo de este género al que más admiro y del que, curiosamente, no recuerdo haber escrito nunca en este blog y en ocasiones contadas en algunos otros: si no me equivoco, en un artículo de hace muchos años en la revista digital Gangsterera y, cómo no, cuando tocó visitar Atenas en aquel crucero mediterráneo y criminal del que pudimos disfrutar en Calibre .38.

Imperdonable, desde luego, porque ha llegado a tal punto mi integración en esta familia ateniense que el día menos pensado Adrianí me invita a probar sus tomates rellenos o cualquiera de sus otras excelencias en comida barata y tradicional, Katerina me ofrece sus servicios jurídicos si me meto en algún lío, Fanis me hace un chequeo completo y Jaritos… Jaritos me pasea en su flamante Seat Ibiza por las calles de la capital griega -preferiría el Mirafiori, pero qué le vamos a hacer, al menos él (el coche) pudo jubilarse.

Márkaris es un claro ejemplo de esa definición de género negro que tanto me gusta, la que dice, más o menos, que una novela negra comienza investigando un crimen y termina analizando la sociedad en la que se ha cometido. Lo ha hecho desde el principio, cuando en la citada Noticias de la noche cargaba contra el tráfico de personas y, de paso, contra ese periodismo amarillo purulento que, en España, tan bien representó aquella Nieves Horrores de las niñas de Alcàsser; lo hizo en su Defensa cerrada y las íntimas conexiones entre deporte, política, negocios y corrupción (¿te suenan nombres como Gil y Gil, Villar o Laporta, por poner solo tres?); o en Suicidio perfecto con sus megaobras olímpicas, germen -como apunta el autor- del actual desastre económico griego.

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Y lo está haciendo, evidentemente, en sus últimas novelas, en esa trilogía de la crisis -que se convertirá en tetralogía próximamente, todas ellas editadas por Tusquets, su editorial española desde El accionista mayoritario– que inició en Con el agua al cuello, continuó con Liquidación final y ha rematado por el momento con Pan, educación, libertad, la novela que acabo de terminar muy recientemente, que se desarrolla en Grecia -como toda la serie a excepción de Muerte en Estambul– pero que, si no fuera por los nombres de calles y personajes, uno se puede imaginar perfectamente ambientada en España, sin ir más lejos.

¿El centro de la trama? La llamada Generación de la Politécnica, aquellos universitarios -mayoritariamente de izquierdas- que se opusieron en los setenta a la Dictadura de los Coroneles, que terminaron copando los puestos de poder y entendiendo que la sociedad les debía mucho por los sacrificios realizados. Y quien termina ocupando el poder y considerando que la sociedad tiene una deuda con él, acaba, indefectiblemente, metiendo la mano en la caja común, ya sea literalmente o en forma de puestos en consejos de administración de lo que se tercie, a poder ser en empresas públicas convenientemente privatizadas.

Vamos, que aunque no falta el repaso a esa ultraderecha neonazi y populista representada por Amanecer Dorado -genial cuando son descartados de la lista de sospechosos porque la extrema derecha sabe amenazar, apalear y destrozar pero no tiene la inteligencia necesaria para llevar a cabo crímenes medianamente complejos y planificados- Márkaris ajusta cuentas en esta novela con la izquierda reconvertida a la que muchos jóvenes culpan actualmente -no sin falta de razón, aunque el brazo ejecutor esté siendo la derecha de toda la vida- de haberles abocado al abismo, de haberles hecho retroceder cincuenta años, de obligarles a vivir peor que sus abuelos cuando teóricamente, deberían hacerlo mejor que sus padres.

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Y por mucho que nuestros políticos tratan de tranquilizarnos asegurándonos que España no es Grecia, servidor lee la novela, comprueba la trayectoria de sus protagonistas -protagonistas a su pesar, ya que son los asesinados de la historia- y, de inmediato, le vienen a la cabeza nombres más fáciles de pronunciar que los de sus homólogos griegos: por ejemplo, ese Felipe González, Isidoro para los amigos, señor X para sus más acérrimos detractores y nuestro hombre en Endesa para quienes somos clientes de la compañía; o Narcis Serra, ministro de defensa en la España de la OTAN, consumado pianista (aunque no haya llegado a tocar el piano hablando en argot policial) y presidente de la intervenida Caixa Catalunya; o Cándido Méndez, desde muy niño viviendo de la UGT y ya tiene 61 años, seguro que es uno de los pocos que estarán conformes con lo de que la edad de jubilación se alargue hasta los 70 y más allá; o José María Fidalgo, de CC.OO. a FAES sin despeinarse y permitiéndose presentar las memorias de un tal Aznar; o Josep Piqué, hijo de alcalde franquista, militante de extrema izquierda y ministro del señor de las Azores…

Y es que Márkaris ha llegado a un momento vital y profesional en el que puede -y debe- permitirse repartir a diestra y siniestra -no tengo acceso al Dimitrakos, pero la RAE define este último término en su primera acepción como ” Adj. Dicho de una parte o de un sitio: Que está a la mano izquierda”- porque, como dice en alguna entrevista:

“Grecia asiste a la gran decepción por esa generación de la Politécnica, la que resistió a la dictadura militar, que cuando tomó las riendas del dominio público se aprovechó y se benefició de aquella resistencia a la dictadura y se aprovecharon del sector político, del sindical y del universitario”.

Y adelanta sobre su próxima novela:

“En esta cuarta novela -ha explicado-, tendrá un protagonismo especial el partido neonazi Aurora Dorada, pero ya no hablaré sólo sobre la responsabilidad de la generación de la Politécnica, sino también sobre la responsabilidad que tiene el pueblo llano, pues en democracia, cuando tienes la capacidad de elegir a tus gobernantes la responsabilidad es de todos, es compartida”.

¿Que España no es como Grecia? Bueno, si ustedes lo dicen…

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Entre lobos y periodismo de sucesos


Hay épocas y escenarios que siempre me han parecido especialmente apropiados para desarrollar una buena novela negra. Por ejemplo, evidentemente, el momento y lugar en que surgió el género como tal, aquellos norteamericanos años treinta, cuarenta o cincuenta en los que los intocables Hammett, Chandler, Macdonald (Ross) o Jim Thompson se encontraron como pez en el agua, dándose de narices casi sin quererlo con la materia prima idónea para construir sus historias.

También los cuarenta y cincuenta, pero en un entorno mucho más cercano -nuestro propio país, sin ir más lejos- presentan los elementos necesarios para, sin tener que recurrir demasiado a la imaginación, crear buenas tramas que hagan las delicias de los aficionados al género: violencia institucional y policial, corrupción generalizada entre quien se la puede permitir, pobreza y marginación de buena parte de la población, una prensa complaciente o amordazada para la cual no existe nada capaz de alterar la idílica situación en que oficialmente vivía España… Y ese es el tiempo y lugar elegido por Luis García Jambrina para ambientar su novela En tierra de lobos: España, 1953.

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La protagonista, además, no podía resultar más atractiva. ¿Recuerdas a Margarita Landi, aquella reportera del periódico El Caso a una pipa pegada? Pues bien, la Aurora Blanco de la novela está directamente basada en ella, si bien el periódico para el que escribe -no más de un asesinato a la semana, que la censura franquista imponía incluso una tarjeta de racionamiento a la hora de servir sangre fresca a los lectores- es el Crónica de sucesos, semanario que, como aquel en el que se inspira, mantuvo un tira y afloja con las autoridades del régimen, temerosas por una parte de que la visión que diera en sus páginas acerca de la España real no concordara con la oficial y satisfechas por otra ya que los truculentos sucesos narrados en ellas podían servir como divertimento para las masas -un equivalente a los actuales realities televisivos-, adormeciendo de paso la tentación de indignarse por temas más preocupantes para dichas autoridades.

Y ahí tenemos, pues, a la intrépida, independiente, reconocida y en ocasiones arrogante Aurora Blanco, recorriendo las comisarías, hospitales y burdeles de Madrid y Salamanca para seguir la pista de una mujer muerta por atropello en una carretera secundaria. Oficialmente, que las informaciones de que dispone la periodista sugieren que la fallecida ya presentaba heridas mortales antes de ser arrollada por un vehículo.

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Margarita Landi

Una trama un tanto previsible y algo precipitada en el modo en que el autor hace que se sucedan los acontecimientos o se establezcan las relaciones entre los diferentes personajes de la historia -con lo que a mí me gustan las novelas que van al grano, que no se pierden por vericuetos innecesarios y, en esta ocasión, creo que habría sido recomendable echar el freno en ocasiones y dejar que las cosas fluyeran de un modo más pausado-, pero es que la trama, siendo atractiva, no es lo más importante. Lo realmente interesante es el retrato que García Jambrina hace de unos escenarios tan grises como los de la España de posguerra y que nos permiten obtener una imagen del país bastante diferente de la que pretendía vender el No-Do a través de la gran pantalla: el mundo entero al alcance de todos los españoles.

Como era de esperar, García Jambrina dice tener en mente nuevos casos para su Aurora Blanco. Casos que, como el que narra en esta primera entrega, imagino servirán para poner bajo la lupa la vida real en la España de Franco y hacer llegar al lector datos sumamente curiosos como los que se aportan en En tierra de lobos y que no quiero desvelar: es otro de los atractivos de esta interesante y muy entretenida novela.

En tierra de lobos
Luis García Jambrina
Ediciones B
 

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